Francia registrará el martes 15 de septiembre una anomalía térmica de entre siete y doce grados por encima de la media estacional, una de las más extremas de Europa. La prensa europea destaca que la masa de aire responsable proviene de la península ibérica, donde hoy se alcanzan temperaturas de 37 grados en Zaragoza y calor intenso en el Guadalquivir. Este fenómeno, descrito por D'Andrea, Provenzale, Vautard y De Noblet-Ducoudré en el Journal of Climate, ocurre cuando el aire seco sobre suelos áridos reduce la convección y la nubosidad, permitiendo que el calor se acumule. Aunque España no sufrirá una ola de calor comparable a la francesa, la situación actual refleja un verano récord: la AEMET indica que el verano de 2026 fue 2,4 grados más cálido que la media 1991-2020, el más cálido desde 1961. Además, se han registrado 61 días bajo ola de calor, superando el récord anterior de 41. A pesar de que las reservas de agua están un 6% por encima de la media, la acumulación de calor extremo durante meses preocupa por su impacto en el otoño y el invierno, especialmente en el contexto del El Niño más intenso de las últimas décadas.
