Las nuevas obligaciones de transparencia laboral en España entrarán en vigor el 5 de octubre, tras la publicación del real decreto en el Boletín Oficial del Estado. Esta norma, fruto de la transposición parcial de una directiva europea de 2019, exige a las empresas facilitar información detallada sobre salarios, horarios, periodos de prueba y el uso de algoritmos e inteligencia artificial en la gestión del personal. La medida busca aumentar la previsibilidad y reducir las asimetrías de información entre empleadores y trabajadores.
Entre las novedades más destacadas, las empresas deberán revelar la existencia de sistemas algorítmicos que afecten a condiciones laborales, como la fijación de salarios o la asignación de tareas, incluyendo sus criterios de funcionamiento. Además, se obliga a justificar el periodo de prueba, limitándolo a seis meses para técnicos titulados y dos meses para el resto, salvo excepciones pactadas en convenios colectivos. Las empresas también deben especificar el modo de cálculo de los salarios variables y proporcionar datos de la jornada laboral diaria, semanal y anual, así como los acuerdos sobre horas extraordinarias.
Para los contratos ya en vigor, los trabajadores pueden solicitar esta información obligatoria, y las empresas tienen un plazo de 30 días hábiles para responder. La norma incluye también mandatos para informar sobre el plan de igualdad, la política de conciliación y el protocolo de acoso sexual, que es obligatorio en todas las empresas. Esta transposición llega tarde, ya que la directiva original debía estar en vigor desde agosto de 2022, y aún quedan pendientes de aprobación algunas leyes para endurecer las sanciones por incumplir estas nuevas obligaciones.
