El autor de este proyecto personal descubrió su pasión por la ciencia ficción al leer las novelas de Isaac Asimov. Buscaba específicamente historias cortas, de una o dos noches de lectura, porque había desarrollado cierto rechazo hacia las narrativas largas que se extienden indefinidamente como telenovelas. Tras finalizar la colección de Asimov, se enfrentó a una limitación fundamental: los seres humanos tienen tiempo finito y no pueden escribir infinita cantidad de novelas. Entonces decidió recurrir a la inteligencia artificial como solución creativa. Su primer enfoque fue el proyecto 'Never-Ending Novel' (NEN), donde dos modelos de IA de última generación escribían un párrafo diario, creando así una novela espacial interminnable. Aunque la IA generó conceptos interesantes y frases memorables como 'La civilización comienza donde la merced se vuelve auditable', el proyecto terminó sufrenado el mismo problema que el autor quería evitar: una narrativa sin fin. Además, introdujo lo que el autor denomina 'AI slop', patrones repetitivos como negaciones hiperbólicas y personajes que siempre contestan con contradicciones. El segundo enfoque, 'Novel Index', solved este problema haciendo que las mismas dos inteligencias artificiales escriban novelas de 75 a 100 párrafos y luego starten una nueva historia, apilando obras en un estante virtual. Técnicamente, el backend funciona con un simple script en Perl que llama a las APIs de IA y rota entre los dos modelos, alamacenando todos los datos directamente en el archivo HTML. El frontend incluye un auto-bookmark que rastrea el progreso del lector. El resultado es una colección de novelas cortas inspiradas en Asimov, aptas para leer en una o dos noches, pensadas para quienes disfrutan de relajarse con ciencia ficción pero ya han agotado a sus autores favoritos.
Escritor recurre a IA para escribir ciencia ficción sin límites de tiempo
