La proliferación de textos técnicos generados automáticamente por modelos de lenguaje está dificultando la lectura humana del software. La ingeniera Vicki Boykis sostiene que descripciones de pull requests, notas de mantenimiento y documentación se han vuelto cada vez más largas y cargadas de jerga, hasta el punto de que navegar por una base de código se ha convertido en un ejercicio inútil. Boykis explica términos básicos —tokens, flujos agentic, sandboxes, post-entrenamiento o RLHF— para recordar que buena parte del vocabulario habitual en IA responde a conceptos sencillos disfrazados de complejidad. La autora distingue entre la jerga útil, que sirve como atajo entre especialistas, y la jerga dañina, que aparece combinada con explicaciones extensas producidas por máquinas y dirigidas a audiencias con niveles de comprensión dispar. Pone como ejemplo la diferencia entre «actualizamos dependencias» y una larga oración sobre «actualizaciones programadas en el grafo de dependencias, incluidas las transitivas». Boykis argumenta que quien escribe tampoco leyó lo que generó: los modelos producen adjetivos y adverbios entrenados para completar frases, no para ser comprendidos. Concluye que conviene esforzarse por ser simple y, si no se logra, quizá se deba a que el problema aún no se entiende lo suficiente. «Deberíamos estar un poco más cansados que el modelo», resume, en defensa de una comunicación técnica más humana y concisa.
Escribir para personas, no para máquinas
Fuentes:
Write for people
