La princesa Mette-Marit de Noruega se encuentra en el centro de un escándalo tras la publicación de archivos confidenciales que revelan una extensa correspondencia con Jeffrey Epstein, el difunto agresor sexual. Los correos electrónicos, que abarcan de 2011 a 2014, muestran una relación cercana con halagos y planes de encuentro, incluyendo una estancia en la casa de Epstein en Florida. La princesa ha expresado arrepentimiento por haber mantenido contacto con Epstein y ha manifestado su solidaridad con las víctimas. Este escándalo ocurre en un momento delicado, coincidiendo con el inicio del juicio por cargos graves contra su hijo, Marius Borg Høiby, quien niega los cargos de abuso sexual. La Casa Real noruega ha emitido declaraciones minimizando la implicación de la princesa y afirmando que el contacto con Epstein finalizó en 2014.
