Un error crítico ha sido descubierto en el ordenador de guía de la misión Apolo (AGC) tras 57 años, revelado gracias al uso de herramientas de inteligencia artificial como Claude y Allium. El fallo, detectado en el código relacionado con el control de los giroscopios, provoca un bloqueo silencioso del sistema de guía, impidiendo su realineación. El error, que pasó desapercibido a pesar de la exhaustiva revisión humana del código (transcrito a mano desde las listas impresas y analizado a nivel de compuertas lógicas), se manifiesta cuando se activa el sistema de 'cajeado' de emergencia de los giroscopios. Si no se reiniciara el sistema, podría haber causado una situación crítica durante la misión, como la que enfrentó Michael Collins en órbita lunar, quien permaneció solo y sin comunicación con la Tierra durante periodos de dos horas. El descubrimiento subraya la importancia de enfoques innovadores en la verificación de software, incluso en sistemas considerados exhaustivamente analizados.
