Este artículo de Leon Adato aborda una estrategia crucial para candidatos a empleo: cómo evitar o posponer la discusión sobre el salario durante las entrevistas. La premisa central es que hablar de salario demasiado pronto puede ser perjudicial, ya que el valor de un puesto de trabajo va más allá de una cifra y ambos lados necesitan información completa para tomar una decisión informada.
El autor reconoce que esta estrategia, conocida como "RULE #1: If they haven’t offered you the job, it’s not time to talk about salary", puede ser más fácil de aplicar para aquellos con mayor poder de negociación social (por ejemplo, debido a género, edad, conexiones o experiencia). Sin embargo, ofrece alternativas para quienes se encuentran en situaciones menos privilegiadas.
La primera recomendación es evitar dar una cifra concreta. En su lugar, se sugiere responder con frases como "Estoy buscando un salario dentro del rango estándar de la industria para este tipo de rol". Esto obliga al empleador a revelar sus expectativas salariales y evita una confrontación directa sobre el valor percibido del candidato. Para respaldar esta respuesta, es fundamental investigar y conocer los rangos salariales típicos para el puesto en la región. Otra opción es posponer la discusión argumentando que es difícil determinar un salario sin conocer los beneficios ofrecidos (seguro médico, vacaciones, bonos, opciones sobre acciones, etc.) o sin comprender completamente las responsabilidades del puesto. La idea es enfocar la conversación en el 'net-pay' (salario neto) y la carga de trabajo real, respectivamente.
El artículo también advierte que “el que da el primer número, pierde”. Los reclutadores y departamentos de RRHH a menudo presionan para obtener una cifra, pero ceder a esta presión puede limitar la capacidad de negociación del candidato. Si se le insiste, se recomienda devolver la pregunta: “¿Cuál es el salario que tenían en mente?”.
En resumen, la estrategia propuesta busca ganar tiempo, obtener información valiosa sobre el puesto y el paquete de compensación, y posicionar al candidato como alguien que valora la información y aborda las negociaciones salariales de manera razonada y basada en datos.
