Encinasola, municipio onubense situado en el extremo occidental de la provincia de Huelva dentro de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, conserva un patrimonio singular ligado a su condición de localidad fronteriza con Portugal y Extremadura. Entre sus elementos destacados figuran el castillo medieval, las fortificaciones de San Juan y San Felipe, la iglesia de San Andrés y la ermita de la Virgen de las Flores, que ilustran la convivencia de funciones religiosas y defensivas en la zona.
El Fuerte de San Felipe, construido entre 1645 y 1650 junto a la Peña de los Murillos, es una torre artillera circular de argamasa de cal con 14 metros de diámetro exterior. El Fuerte de San Juan, integrado en la trama urbana, presenta un recinto en estrella de cuatro puntas y una torre cilíndrica central de tres plantas.
Fuera del casco urbano, el Puente de los Cabriles constituye la principal obra de ingeniería civil del municipio. Levantado en mampostería entre los siglos XV y XVI, cuenta con cinco arcos y forma parte del antiguo Camino Real que comunicaba Encinasola con la zona de La Contienda cruzando el río Múrtigas. Su conservación permite conocer cómo se resolvían los pasos sobre el cauce en un relieve de dehesas de encinas y alcornoques antes de la llegada de las carreteras modernas.
