Ante la creciente preocupación de los padres por los riesgos de la exposición no supervisada a los smartphones, varias empresas están desarrollando dispositivos específicos para menores. Estos teléfonos, que suelen basarse en hardware estándar como el de Samsung o Android, modifican el software para eliminar o restringir el acceso a navegadores, redes sociales y tiendas de aplicaciones. La gestión principal se realiza a través de aplicaciones complementarias que permiten a los padres aprobar contactos, monitorear la ubicación, establecer límites de tiempo de pantalla y recibir alertas sobre ciberacoso o contenido explícito.
Entre los actores principales se encuentra Bark Phone, que utiliza hardware de Samsung y software de monitoreo continuo, con un precio de 240 dólares más un plan de 29 dólares mensuales. Gabb ofrece un enfoque más restrictivo, eliminando por completo el acceso a internet y las redes sociales, con un precio de partida de 159,99 dólares. Pinwheel destaca por su sistema de 'modos' diarios y el lanzamiento reciente de teléfonos fijos para niños por 68 y 79 dólares. Teracube Thrive, lanzado en 2022, ofrece una versión personalizada de Android con 99 dólares de precio. Ooma MyPhone es un teléfono fijo moderno que solo permite llamadas entre contactos aprobados por 99,99 dólares. Tin Can, por 100 dólares, funciona como un teléfono fijo conectado por Wi-Fi. Waffle ha abierto reservas para sus dispositivos sin pantalla, incluyendo un teléfono fijo por 119 dólares y un dispositivo portátil por 169 dólares, con envíos previstos para el 23 de noviembre. Finalmente, TextNow ha lanzado Yello!, un smartphone de pantalla táctil sin acceso web libre, por 149,99 dólares.
