Dos empleados de Amazon han instado públicamente a regular la construcción de nuevos centros de datos en Seattle, alertando sobre los riesgos ambientales, económicos y de seguridad que su expansión descontrolada representa para la región. Durante una audiencia en el ayuntamiento, Liesl Wigand y Patrick Schloesser, ingenieros de software, instaron a los gobiernos locales a colaborar con la comunidad para establecer límites a la construcción de estos centros, cruciales para el desarrollo de la inteligencia artificial. Schloesser propuso medidas como el uso de energías renovables, impuestos a empresas tecnológicas y comités de seguridad liderados por trabajadores. La acción marca una escalada en la protesta contra la rápida construcción de centros de datos en Estados Unidos, donde los empleados expresan preocupación por el consumo de energía, agua, generación de residuos tóxicos y emisiones contaminantes. Amazon no ha comentado al respecto.
Empleados de Amazon exigen límites a los centros de datos en Seattle
