Elyesa Bazna, el ayuda de cámara que espió para los nazis y cobró en libras falsas

Fuentes: Se jugó el cuello por los nazis y le respondieron con dinero falso: esta es la historia de Elyesa BaznaT2

Elyesa Bazna, nacido en Pristina en 1904 y de biografía difícil de verificar, trabajó como ayuda de cámara del embajador británico en Ankara, Sir Hughe Knatchbull-Hugessen, tras ser recomendado por Douglas Busk, primer secretario de la legación. Ocultó a los británicos su paso anterior por la embajada alemana, donde había servido a Albert Jenke, cuñado de Joachim von Ribbentrop. En 1943 obtuvo acceso a las dependencias privadas del embajador, del que copió una llave, y comenzó a fotografiar documentos oficiales con cámaras Leica o Contax para devolverlos después a su sitio, entrando, según su autobiografía Yo fui Cicerón, cuando el diplomático dormía.

Bazna ofreció las fotografías a Ludwig Carl Moyzisch, responsable de la sección turca del Sicherheitsdienst bajo cobertura diplomática, que quedó impresionado por su calidad. Franz von Papen, embajador alemán en Turquía, aprobó la operación y el agente recibió el nombre en clave de Cicerón. Las entregas, según las fuentes, sumaron varios cientos de miles de libras. Entre los documentos entregados había identidades de agentes británicos, datos sobre suministros a la Unión Soviética y referencias a la Operación Overlord, aunque Ribbentrop desconfiaba de la información por'obtenirla con demasiada facilidad y Hitler mantuvo su preferencia por Calais como lugar del desembarco aliado.

El cerco se estrechó cuando Cornelia Kapp, secretaria de Moyzisch que trabajaba para la OSS, intentó identificar al topo. Bazna abandonó Ankara en la primavera de 1944 y sobrevivió a la guerra sin condena. Su fortuna resultó en gran parte falsa, procedente de la Operación Bernhard. Reclamó sin éxito una indemnización a la República Federal Alemana y murió en Múnich en 1970.