Elon Musk celebró con entusiasmo la victoria de la Alternative für Deutschland (AfD) en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, Alemania, un triunfo que acerca a este partido a formar el primer gobierno de extrema derecha a nivel estatal desde la Segunda Guerra Mundial. Musk utilizó su plataforma X para felicitar a la líder del partido, Alice Weidel, con un «Gut gemacht» y publicó al menos una docena de mensajes de apoyo, consolidando su papel como figura central en la derecha global. La AfD correspondió con elogios, calificando a Musk de «visionario» y agradeciendo su respaldo político y mediático.
Esta alianza simbiótica se profundiza con la deriva hacia la derecha de Musk, quien ha invertido más de 100 millones de dólares en la reelección de Donald Trump y ha establecido vínculos con líderes como Javier Milei y Giorgia Meloni. Musk publicó un artículo de opinión en Die Welt en 2024, defendiendo a la AfD como la última esperanza de Alemania contra el colapso cultural, y organizó transmisiones en vivo con Weidel que amplificaron su presencia en los medios tradicionales. Sin embargo, su influencia en Alemania es limitada: solo el 5% de los alemanes usa X para noticias, y una encuesta de YouGov revela que el 81% de la población tiene una visión desfavorable de Musk. Dentro de la propia AfD, su apoyo es recibido con cautela por los nacionalistas tradicionales. A pesar de esto, Musk intenta redefinir a la AfD como moderada, ignorando que la agencia de inteligencia alemana la clasificó como grupo extremista de derecha.
