Un equipo de investigadores supervisado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Generalitat de Cataluña ha logrado la recuperación total de dos lagos de alta montaña en el Pirineo tras eliminar a una especie de pez invasora. En septiembre de 2025, se aplicó rotenona, un ictiocida de origen vegetal, en el lago de Tres Estanys del Mig y, semanas después, en Tres Estanys de Baix, dentro del proyecto europeo LIFE RESQUE ALPYR. A diez meses de la intervención, las fotografías aéreas muestran que el agua ha vuelto a ser transparente y el lago de Tres Estanys del Mig ha recuperado su color azul, eliminando por completo a la población de peces.
El problema original no fue la introducción deliberada de truchas, sino la liberación accidental de piscardo, un pez de pequeño tamaño que llegó al Pirineo como cebo vivo para la pesca de trucha. Al no ser consumido por los pescadores, estos peces se lanzaron al lago, donde proliferaron debido a su alta tasa reproductiva (entre 200 y 1.000 huevos por puesta). Su presencia desequilibró la cadena trófica al consumir el zooplancton y los renacuajos, lo que provocó un aumento descontrolado de las algas y el vertido de los lagos. La rotenona, que bloquea la respiración branquial de los peces, fue la única herramienta efectiva contra esta especie, ya que las trampas y redes no funcionaban. Según los datos, el 27 % de los lagos de alta montaña del Pirineo albergaban piscardo en el año 2000, una cifra que ha aumentado. Los investigadores aún estudian por qué la recuperación fue más rápida en uno de los lagos y esperan publicar una guía de uso para la gestión de especies invasoras en otros ecosistemas europeos.
