Científicos han logrado observar y manipular el flujo de electrones de una manera que se asemeja al comportamiento del agua, un hito que desafía la comprensión tradicional de la electricidad. Tradicionalmente, los electrones se consideran partículas que se mueven individualmente, chocando con átomos y obstáculos, lo que explica fenómenos como la resistencia eléctrica. Sin embargo, desde la década de 1960, los teóricos sospecharon que los electrones podrían comportarse como un fluido, conservando el momento y moviéndose de forma colectiva.
Este fenómeno, predicho por el físico soviético Radii Gurzhi en 1963, se ha confirmado experimentalmente en los últimos años, especialmente a través del estudio de materiales como el grafeno, una capa de átomos de carbono casi pura. Un equipo liderado por Cory Dean creó una onda de choque en electrones, similar a la que se produce cuando dos fluidos de diferente velocidad se encuentran. Recientemente, lograron generar un flujo de electrones supersónico, observando incluso 'remolinos' de electrones, análogos a los remolinos que se forman en un río. Este avance podría conducir al desarrollo de nuevos dispositivos electrónicos y a una nueva forma de entender los materiales cuánticos.
