En 2019 Xiaomi presentó el Mi Mix Alpha, un smartphone conceptual cuya pantalla de 7,92 pulgadas envolvía los laterales y se extendía por gran parte de la trasera, dejando solo una franja para las cámaras. El dispositivo equipaba un Snapdragon 855+, una cámara principal de 108 MP acompañada de un teleobjetivo de 12 MP y un ultra gran angular de 20 MP, 4.050 mAh de batería y Android 10 con MIUI 11. Su precio al cambio superaba los 2.500 euros.
Xiaomi lo enmarcó en la línea Mix, concebida desde sus inicios para explorar formatos de pantalla poco convencionales y donde hoy se ubican sus plegables. Sin embargo, la firma descartó su producción masiva y solo comercializó unidades muy limitadas en China. Los motivos fueron los costes de fabricación, la fragilidad del diseño y las dificultades de software derivadas de los toques accidentales en los laterales.
Aunque ningún fabricante ha replicado un diseño envolvente similar, terminales como el HUAWEI Mate Xs 2 recordaban esta filosofía al mantener la pantalla como superficie exterior al cerrarse. El Mi Mix Alpha quedó así como una pieza de escaparate tecnológico de la marca.
