El viajero Jon Worth ha completado un recorrido de 125 horas y 31 minutos desde Kemijärvi, Finlandia, hasta Lagos, Portugal, desmintiendo las críticas que atribuyen la mayor parte de los retrasos a la red ferroviaria alemana. Aunque el viaje original se estimaba en 100 horas, la realidad fue que 24 horas de demora se debieron a Suecia y el resto a Portugal, no a Alemania. Worth, quien intentó anticipadamente refutar las burlas sobre la fiabilidad del transporte alemán, destaca que la densidad de la red en Alemania permite alternativas, a diferencia de las líneas de baja frecuencia en España o Suecia, donde los pasajeros suelen optar por el coche. El autor señala que, si bien la infraestructura alemana sufre de un retraso de inversión que afecta a la fiabilidad, el impacto de un retraso es menor en una red densa que en una de baja frecuencia. Además, critica la política de transporte alemana, vinculando la situación actual a las decisiones de partidos políticos como los Verdes y la CSU. Finalmente, Worth contrasta la experiencia de su tren ICE3neo, que llegó puntual y sin incidencias, con los trenes antiguos y deficientes de otras rutas, concluyendo que la percepción negativa de Alemania es injusta en este contexto específico.
