La Armada estadounidense prevé reincorporar el destructor USS Zumwalt a la flota en septiembre de 2026, equipado con cuatro tubos capaces de albergar tres misiles de ataque rápido cada uno, hasta 12 en total. Será el primer buque de la Armada preparado para disparar armamento hipersónico. Las otras dos unidades de la clase, el USS Michael Monsoor y el futuro USS Lyndon B. Johnson, recibirán la misma configuración.
El Zumwalt fue diseñado para representar la guerra naval del futuro, pero la Armada redujo la clase de 32 unidades previstas a solo tres ante el aumento de costes y la rebaja de varias capacidades. Su sistema híbrido eléctrico genera alrededor de 78 megavatios, comparable a un portaaviones nuclear, pero creó una dependencia de sistemas complejos y costosos. Sus dos cañones avanzados de 155 milímetros han sido desmontados para liberar espacio para los lanzadores hipersónicos.
La modernización acumula 24 meses de retraso, según la GAO: el USS Zumwalt alcanzó un 94 % de avance en enero de 2026 y la primera prueba de lanzamiento desde el mar se aplazó de 2025 a 2027. Además, el contratista solo produce entre seis y siete misiles CPS al año frente a los 12 necesarios, y el coste unitario ronda los 67 millones de dólares. El Departamento de Defensa invertirá más de 50.000 millones de dólares en el conjunto de programas hipersónicos.
