El Tribunal Supremo de Estados Unidos rechazó este lunes, sin ofrecer explicaciones, la solicitud de Verizon para que se le devolvieran los 47 millones de dólares que pagó como multa a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC). Con esta decisión, la operadora agota las vías para que un tribunal inferior revise la sanción y ordene la devolución.
En 2024, la FCC multó a AT&T, T-Mobile y Verizon con un total de 196 millones de dólares por vender datos de localización en tiempo real de sus clientes sin consentimiento. Las operadoras comercializaron esa información con agregadores como LocationSmart y Zumigo, que la revendieron a 63 entidades terceras. Los operadores pagaron las multas e impugnaron judicialmente la sanción, alegando que el procedimiento de la FCC violaba su derecho constitucional a un juicio con jurado (Séptima Enmienda).
Los recursos de AT&T y Verizon se acumularon en un único caso, y en junio de 2025 el Supremo falló en contra de las operadoras por 8-1, con el voto particular del juez Clarence Thomas. La corte consideró que el proceso de la FCC no vulnera la Séptima Enmienda porque las operadoras podían haber obtenido un juicio con jurado si se negaban a pagar la multa y esperaban a que el Gobierno intentara cobrarla.
Verizon sostiene que la FCC la indujo a pagar presentándole la sanción como vinculante y que, tras el fallo del Supremo, no tiene cómo recurrir la multa. AT&T, en cambio, conserva la posibilidad de litigar porque el Supremo reenvió su caso al Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito, que previamente le había dado la razón. T-Mobile y su filial Sprint, que perdieron en el Circuito de Washington D.C. en 2025, pidieron al Supremo que revise su caso.
