El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dictaminó el 16 de julio de 2026 que Suiza vulneró los derechos fundamentales de dos veganos a los que no se les proporcionó sistemáticamente comida vegana mientras estuvieron en centros de detención, confirmando que el veganismo ético y el antiespecismo son creencias filosóficas protegidas en Europa. El caso se originó con un activista por los derechos de los animales detenido en noviembre de 2018 y mantenido durante 11 meses en prisión preventiva en el centro de Champ-Dollon, en Ginebra, que llevó al Gobierno suizo a los tribunales por no recibir una dieta vegana suficientemente nutritiva. Un antiguo paciente de un hospital psiquiátrico suizo se sumó al recurso tras ser declarado inadmisible por el Tribunal Federal helvético en junio de 2020. En octubre de 2022, el TEDH pidió a Suiza que examinase si la prisión de Ginebra había violado el artículo 9 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, relativo a la libertad de pensamiento, conciencia y religión. La sentencia, que cita expresamente el fallo de 2020 del Tribunal de Empleo de Norwich y un caso italiano de 2021 en Bolonia, concluye que las autoridades tenían la obligación positiva de atender las solicitudes de dieta vegana de los reclusos y que no lo hicieron, incurriendo también en una vulneración del derecho a un recurso efectivo.
