Un estudio de la Universidad de Colorado y el MD Anderson Leadership Institute, publicado en julio de 2026 en la revista Frontiers in Psychology, concluyó que los empleados que trabajan a distancia reportan los niveles más altos de bienestar, seguidos de los híbridos y, en último lugar, los presenciales. La investigación analizó encuestas de 7.704 empleados de una gran organización sanitaria recopiladas en 2023, y los cruzó con datos reales de rotación un año después.
Los resultados contradicen la preocupación habitual de los empleadores sobre el aislamiento de los teletrabajadores. Los trabajadores remotos no solo declararon mayor bienestar, sino que también tendieron a describir la cultura de su organización con términos vinculados al trabajo en equipo, la inclusión y el apoyo. El trabajo presencial no ofreció ventajas claras en conexión percibida.
La profesora Stefanie Johnson, coautora del estudio, señaló que la ubicación no predice directamente la rotación, pero el bienestar sí: a mayor bienestar, menor intención de abandonar la empresa. La investigadora atribuye la ventaja del teletrabajo a la mayor autonomía, la eliminación de estresores cotidianos como los desplazamientos y una mejor gestión del entorno personal. Aun así, reconoció que el contacto presencial sigue siendo valioso para construir relaciones al inicio de la carrera profesional.
