La disputa pública entre el emprendedor británico Paul Graham y el empresario estadounidense Palmer Luckey, fundador de Anduril, ha reavivado el debate sobre la contratación de talento extranjero en el sector tecnológico. Graham sostuvo en redes sociales que la persona más cualificada debe obtener el empleo y acusó a Luckey de contradecir su postura a favor de contratar estadounidenses si contrataba a un solo empleado foráneo. Luckey respondió durante varios días con extensos intercambios en la plataforma X.
La columna responde al argumento de Graham con la biografía del abuelo de la autora, John Johnson, un joven de veintidós años reclutado por el Ejército estadounidense el día antes de su boda. Asignado al programa de Misiles del Ejército en Huntsville, Alabama, Johnson trabajó en el desarrollo de materiales resistentes al calor para escudos térmicos del programa Apolo, primero bajo el ingeniero alemán Erich Ball y más tarde junto a Wernher von Braun. Von Braun lo apodó "Coronel Johnson" tras negarle la entrada a un bunker por cumplir los protocolos de seguridad.
El texto sostiene que la filosofía del visado H-1B busca atraer expertos de capacidad excepcional que transmitan conocimiento a equipos estadounidenses, no sustituir a trabajadores locales por candidatos ligeramente más experimentados. Defiende que existen miles de jóvenes estadounidenses con talento y disposición para formarse, y critica a Graham por tratar la economía como un espacio global sin responsabilidad de formar a la próxima generación de técnicos del país.
