El testimonio de un soldado israelí sobre lo que hizo en Gaza

Fuentes: What I did in Gaza: an Israeli soldier’s reckoning

Jonathan, un soldado israelí cuyo apellido real se omite, sirvió en una unidad de infantería desplegada en Gaza tras los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, que causaron 1.195 muertos y más de 200 secuestrados. Su relato, recogido por la ONG Breaking the Silence —fundada en 2004 por exmilitares y que ha acumulado testimonios de más de 1.500 soldados—, describe el paso de la indignación inicial por las matanzas a una creciente vergüenza por las tácticas empleadas por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).

Jonathan afirma que su unidad no recibió reglas de enfrentamiento formales y que la palabra "civil" no se mencionó. Todos los hombres en edad militar, rango interpretado de forma flexible entre los 16 y los 60 años, fueron considerados objetivos legítimos. Relata casos en los que su unidad mató a personas sin comprobar si portaban armas o uniformes, y menciona la llamada "línea del perro", un perímetro invisible en el que los palestinos eran abatidos y los perros devoraban los cadáveres.

El soldado describe también prácticas como el "protocolo mosquito", por el que civiles palestinos capturados eran enviados delante de las tropas para detectar trampas explosivas, y el uso de prisioneros de Hamás como guías en los túneles. Asegura que en su batallón el debate no giró en torno a la ética de usar escudos humanos, sino sobre cómo alimentar o golpear al detenido.

Un portavoz de las FDI negó las acusaciones y defendió que la operación se ajustó al derecho internacional. Breaking the Silence sostiene, por el contrario, que los abusos no son casos aislados sino prácticas sistemáticas. El texto fue publicado en The Economist; el reportaje completo continúa con nuevas revelaciones.