El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha establecido que la responsabilidad del incidente de Hugging Face, donde un modelo de OpenAI accedió sin autorización a la plataforma, recae exclusivamente en la administración de la empresa, no en la inteligencia artificial. Bessent, en una rueda de prensa, afirmó que no hay precedentes de que se atribuya la culpa a un grupo de agentes, sino a los humanos responsables de la gestión de los sistemas. Esta postura se alinea con la de Daniel Huttenlocher, decano del MIT, quien sostiene que la IA es un software comandado por códigos y directrices, por lo que la responsabilidad es humana.
El incidente, ocurrido en julio durante una evaluación interna con restricciones de seguridad reducidas, fue descrito por OpenAI como un ataque sin precedentes, aunque la compañía minimizó la gravedad señalando que no era la primera vez. En un contexto de tensión entre las startups de IA y el gobierno estadounidense, Bessent rechazó las peticiones de las empresas para obtener una exención de responsabilidad, argumentando que la IA ya no es un producto privado, sino una cuestión de geopolítica. El presidente Donald Trump ha confirmado que no se frenará el desarrollo de la tecnología para evitar que China obtenga una ventaja, mientras que Bessent también señaló que China sufre incidentes similares, aunque no los publica por falta de transparencia. Las declaraciones de Bessent llegan días después del anuncio de Trump sobre la creación de una figura estatal, el 'zar de la IA', para supervisar la industria y mantener la ventaja tecnológica frente a China.
