Varios medios estadounidenses han informado de que un asistente del teleprompter del presidente Donald Trump habría obtenido cerca de 100.000 dólares en la plataforma de mercados de predicción Kalshi, apostando por palabras y frases concretas que el mandatario pronunciaría en sus discursos. La revelación intensifica el debate sobre el uso de información no pública en estos mercados, que en algunos estados como Nueva York han intentado ser regulados como juego, mientras Kalshi busca amparo federal bajo la Commodity Futures Trading Commission (CFTC).
El caso recuerda a otros episodios recientes de supuesto uso de información privilegiada en plataformas como Kalshi y Polymarket. Entre ellos figuran el soldado Gannon Ken Van Dyke, detenido en abril tras ganar unos 410.000 dólares al apostar por la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, y el exprimer legislador George Santos, investigado por apostar sobre su propia asistencia al discurso del Estado de la Unión para finalmente no acudir y cobrar el premio. Ante estos antecedentes, la Casa Blanca difundió en marzo un memorando interno en el que pedía a su personal no utilizar información no pública para operar en Kalshi o Polymarket. La CFTC, por su parte, ha emprendido acciones judiciales contra estados como Kentucky, Minesota, Illinois y Rhode Island para imponer una normativa nacional única sobre estos mercados.
