El Tribunal Supremo de Estados Unidos resolvió el 18 de junio de 2026, en el caso United States v. Hemani (24-1234), que la aplicación del artículo 922(g)(3) de la ley federal —que prohíbe poseer armas a quienes son usuarios ilegales de sustancias controladas— vulnera la Segunda Enmienda. La decisión, adoptada por el alto tribunal tras la revisión de un caso del Quinto Circuito, se produjo por mayoría y se apoya en el marco establecido en New York State Rifle & Pistol Assn., Inc. v. Bruen (2022) y United States v. Rahimi (2024).
El caso afecta a Ali Hemani, ciudadano estadounidense y paquistaní nacido en Texas, residente en la zona de Dallas, a quien el Gobierno procesó únicamente por su consumo admitido de marihuana y la tenencia de un arma en su domicilio, pese a haber cooperado durante un registro de 2022. El Supremo concluyó que el Gobierno no logró demostrar que la prohibición esté respaldada por la tradición histórica de regulación de armas en el país, requisito constitucional para restringir derechos de la Segunda Enmienda.
La sentencia analiza y descarta la analogía propuesta por el Ejecutivo con las leyes históricas contra los "borrachos habituales", al considerar que estas se dirigían a personas con incapacidad funcional persistente y no a cualquier consumidor ocasional. La resolución limita el alcance de una de las prohibiciones de posesión de armas más utilizadas por las fiscalías federales y abre la puerta a nuevos litigios sobre su constitucionalidad.
