El superyate Motor Yacht A, valorado en unos 300 millones de dólares y propiedad del oligarca ruso sancionado Andrey Melnichenko, zarpó del puerto Rashid de Dubái el pasado 4 de julio y navegó por el estrecho de Ormuz sorteando el bloqueo iraní y la presencia militar de Estados Unidos. Según el seguimiento de su señal AIS realizado por The Yacht Report y Marine Traffic, la embarcación bordeó la costa de Emiratos Árabes Unidos y entró en aguas omaníes utilizando el corredor seguro de Omán, no el corredor iraní por el que transitan petroleros y cargueros. Tras permanecer diez días en un puerto omaní, el 14 de julio volvió a hacerse a la mar y puso rumbo a las Maldivas, destino habitual de los yates de magnates rusos que buscan eludir la confiscación de sus activos por las sanciones europeas derivadas de la guerra de Ucrania.
El barco, diseñado por Philippe Starck, mide 129 metros de eslora y dispone de 2.200 metros cuadrados de superficie interior con capacidad para 14 huéspedes y 42 tripulantes. Entre sus prestaciones figuran tres piscinas exteriores, un helipuerto, una suite principal de más de 240 metros cuadrados con cristal antibalas y una escalinata forrada en plata. La maniobra se produce semanas después de que otro superyate ruso, el Nord, del magnate Alexei Mordashov, siguiera una ruta similar por el golfo Pérsico. Mientras tanto, el gemelo velero de Motor Yacht A, el Sailing Yacht A de 142 metros, permanece retenido en Trieste por el gobierno italiano.
