El Al Lusail, el superyate de 123 metros del emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, ha reaparecido frente a Gibraltar tras siete meses en el astillero Lürssen de Bremen, Alemania, donde fue sometido a una revisión integral. El yate, valorado en unos 500 millones de dólares, pasó por inspecciones técnicas del casco, la hélice, el timón y actualizaciones del sistema de climatización. Según estimaciones recogidas por Luxury Launches, el coste total del mantenimiento ronda los 35 millones de dólares, de los cuales más de 15 millones (unos 13 millones de euros) corresponden solo a la pintura exterior. Repintar un buque de 8.489 toneladas y seis cubiertas exige retirar herrajes y barandillas, lijar y tratar la corrosión, un proceso que, según responsables de astilleros, concentra el 70% del trabajo. El emir, al frente de la dinastía Al Thani y del fondo soberano catarí QIA, que gestiona unos 475.000 millones de dólares en activos, ya adelantó parte de su flota: donó un Boeing 747 para servir como Air Force One temporal en Estados Unidos. Con el casco reluciente, el Al Lusail inicia su temporada estival en el Mediterráneo sin que su propietario haya notado el desembolso.
