El Parque Arqueológico do Solstício, conocido en círculos académicos como AP-CA-18 y popularmente como 'Stonehenge amazónico', es un yacimiento arqueológico situado en el estado de Amapá, en Brasil, cerca de la ciudad de Calçoene. El enclave alberga un crómlech megalítico compuesto por 127 bloques de granito de hasta 4 metros de altura, dispuestos en un círculo de más de 30 metros de diámetro sobre una colina junto al río Rego Grande.
Los arqueólogos creen que el lugar fue construido por pueblos indígenas con fines astronómicos, ceremoniales o funerarios, o una combinación de todos ellos, aunque su función concreta sigue siendo desconocida. El sitio fue reportado por primera vez por el naturalista Emilio Goeldi a finales del siglo XIX y los vecinos lo llamaban 'Stonehenge tropical' mucho antes de su estudio formal. Las excavaciones sistemáticas comenzaron en 2005, tras ser señalado por un geólogo durante un estudio socioeconómico.
Aunque las piedras no han sido datadas directamente, la datación por carbono 14 de fragmentos de cerámica sitúa el conjunto entre los 500 y los 2000 años de antigüedad. Uno de los bloques está alineado con el solsticio de invierno del hemisferio norte (21 de diciembre): ese día, la sombra del monolito se acorta hasta desaparecer en el cenit, lo que sugiere un uso como observatorio astronómico. Otro bloque presenta un orificio circular por el que el sol del solsticio proyecta luz directa sobre otra roca durante horas.
Las excavaciones han sacado a la luz dos fosas de entre 1,5 y 2 metros de profundidad cubiertas por grandes losas, con fragmentos de cerámica, arcilla roja, cenizas y restos humanos cremados. En su interior se hallaron tres urnas intactas dispuestas en triángulo y otras vasijas con formas de animales y figuras humanas. Los investigadores consideran que estos hallazgos evidencian una sociedad precolombina amazónica mucho más compleja de lo supuesto, integrada con el entorno y capaz de coordinar prácticas agrícolas, ceremoniales y astronómicas.
