El S&P 500 rechazó el ingreso acelerado de SpaceX, impidiendo que la compañía de Elon Musk acceda de forma inmediata a miles de millones de dólares en fondos de inversión pasiva. La decisión, anunciada el 4 de junio por S&P Dow Jones Indices, también cierra la posibilidad de que OpenAI y Anthropic entren en el índice poco después de sus respectivas salidas a bolsa.
El fallo se produjo tras una consulta de un mes sobre la conveniencia de modificar o eximir varios requisitos para las llamadas empresas MegaCap con capitalizaciones "sin precedentes". Entre los cambios propuestos figuraban reducir de 12 a 6 meses el período mínimo de cotización tras una OPA, eliminar el requisito de que al menos el 10 % de las acciones estén disponibles públicamente (factor IWF) y suprimir la exigencia de rentabilidad en los últimos cinco trimestres.
SpaceX planeaba ofrecer únicamente alrededor del 3 % de sus acciones al público en su salida a bolsa. La compañía registra pérdidas y arrastra una deuda creciente de 29.000 millones de dólares, alimentada por su apuesta en infraestructura de inteligencia artificial y sus planes de centros de datos orbitales.
Los cambios rechazados habrían canalizado los flujos masivos de fondos pasivos y planes de jubilación que replican el S&P 500 hacia SpaceX, OpenAI y Anthropic poco después de sus debuts bursátiles. La decisión coincide con un momento en el que las empresas de IA afrontan crecientes dificultades para financiar y construir costosos centros de datos, al tiempo que trasladan a sus clientes una parte mayor de los costes mediante modelos de tarificación por uso.
