El Sindicato de Inquilinas entregó este lunes, a través de la portavoz de Sumar en el Congreso Verónica Barbero, una carta al Papa durante su visita a la cámara baja en la que le solicita una audiencia pública y le reclama que intervenga para frenar los desahucios y la especulación inmobiliaria en los que, según el colectivo, está incurriendo la propia Iglesia Católica en Madrid. La misiva alerta de la crisis de vivienda que vive España, que empuja a miles de familias a la pobreza, y denuncia casos concretos como el de Mariano Ordaz, vecino de 67 años desahuciado el 7 de mayo por la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís tras negarse a renovar su contrato. La orden, propietaria de más de 300 viviendas en el centro de Madrid donadas por fieles, exige reformas a cambio de su salida, según el sindicato. También menciona a Maricarmen, una vecina de 87 años que afronta un desahucio en dos semanas. El texto critica además a la Fundación Fusara, gestionada por el Arzobispado de Madrid, por negarse a renovar contratos en 13 edificios para vender su patrimonio a fondos de inversión, un caso denunciado ante el Constitucional. El Sindicato acusa al alcalde José Luis Martínez-Almeida y a la presidenta Isabel Díaz Ayuso de no actuar contra la especulación, y cita el pasaje de Isaías para reclamar a la Iglesia coherencia con su misión de defensa de los más débiles.
