El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) concederá subsidios por desempleo a partir de 2027 a quienes demuestren ingresos brutos inferiores a 964 euros mensuales. Este nuevo umbral es consecuencia directa de la decisión del Gobierno de elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 5,3 %, situándolo en 1.286 euros brutos al mes. Actualmente, el tope está fijado en 915,75 euros, calculado como el 75 % del SMI vigente de 1.221 euros.
La condición está regulada en el artículo 275 de la Ley General de la Seguridad Social y se verifica en cada solicitud y prórroga. Los ingresos computados incluyen salarios brutos, alquileres, pensiones y rendimientos del trabajo por cuenta propia. Sin embargo, superar este test no garantiza la concesión, ya que los solicitantes deben cumplir otros requisitos, como haber agotado la prestación contributiva, ser mayores de 52 años o haber cotizado menos de 360 días.
El IPREM, base para calcular la cuantía del subsidio, permanece congelado en 600 euros desde 2023, por lo que el pago para mayores de 52 años se mantendrá en 480 euros. El borrador del Ministerio de Trabajo está abierto a consulta pública hasta el 16 de noviembre y podría aprobarse antes de las elecciones generales del 29 de noviembre. Las patronales CEOE y Cepyme abogan por posponer la decisión, mientras que los sindicatos CCOO y UGT no respaldan la subida propuesta.
