El Security-Plus Telephone de AT&T: una rareza de la familia STU-III

Fuentes: AT&T's very rare Security-Plus Telephone

El Security-Plus Telephone de AT&T, presentado en 1987, fue uno de los teléfonos cifrados más singulares desarrollados bajo el estándar STU-III de la NSA. La norma STU-III (Secure Telephone Unit - Third Generation), elaborada entre 1985 y 1986 por la NSA con la colaboración de Motorola, permitió fabricar terminales de cifrado de voz de un tamaño similar al de un teléfono de sobremesa convencional, frente a sistemas previos como el STU-I, que necesitaban equipos del volumen de una pequeña nevera. Motorola, RCA y AT&T fueron las tres empresas seleccionadas en 1986 para producir teléfonos basados en este estándar.

El Security-Plus de AT&T destacaba por ofrecer una velocidad de transmisión de 4,8 Kb/s — superior a los 2,4 Kb/s de otros STU-III —, admitir hasta 32 claves de ignición criptográfica por terminal, gestionar cuatro conjuntos de claves independientes y permitir el manejo de datos en claro y cifrados, además de ofrecer una interfaz remota con equipos de procesamiento de datos. En la publicidad de 1988, ya como "Security-Plus Communications Terminal", se resaltaba esa mayor calidad de voz, aunque los Motorola Sectel 1500 llegaron a alcanzar 4,8 e incluso 9,6 Kb/s.

En 1992, AT&T sustituyó este modelo por una nueva serie de teléfonos STU-III sin nombre comercial, identificados por numeraciones como 1100 (cifrado Tipo 1), 2100 (Tipo 2) y 4100 (Tipo 4), pensados para un abanico de usuarios que iba desde las agencias de inteligencia estadounidenses hasta clientes extranjeros. Su diseño recordaba al de la serie de oficina MLX, aunque conservaba una base de aluminio fundido para blindaje electromagnético (TEMPEST), que elevaba su peso hasta unos 3,5 kg.

Un ejemplar en color "Misty Cream" se conserva en el National Cryptologic Museum de la NSA, donde los visitantes han fotografiado este dispositivo de aspecto macizo, apodado irónicamente "Boat Anchor". El artículo incluye además un breve contexto sobre la paradoja histórica de que AT&T, fabricante de teléfonos ultraseguros, fuese al mismo tiempo socio estrecho de la NSA en tareas de interceptación de comunicaciones.