Científicos han resuelto finalmente el misterio detrás del característico chirrido que produce la cinta adhesiva Scotch cuando se pela rápidamente. Una investigación publicada en la revista Physical Review E revela que el sonido es el resultado de ondas de choque generadas por microfisuras que se propagan a velocidades supersónicas a lo largo de la cinta. La cinta Scotch, inventada por Richard Drew en 1930 para solucionar problemas en la industria automotriz, se ha convertido en un elemento básico del hogar desde entonces, especialmente durante la Gran Depresión, cuando se utilizaba para reparar objetos en lugar de reemplazarlos.
Este fenómeno no es nuevo; ya en 1939, científicos observaron que la cinta podía generar luz al ser pelada, un fenómeno conocido como triboluminiscencia, que también se observa en materiales como diamantes y caramelos Wint-O-Green Life Savers. La triboluminiscencia se produce cuando la ruptura de un material libera energía que excita los electrones, generando luz. El estudio actual proporciona una explicación física detallada del mecanismo específico detrás del chirrido de la cinta Scotch, desentrañando un enigma que ha intrigado a científicos y curiosos durante décadas.
