El río que hierve en mitad de la Amazonía peruana: la rareza geológica que la ciencia no esperaba

Fuentes: Shanay-Timpishka, the boiling Amazon river with no volcano to explain it

En la Amazonía central peruana existe un tramo de río de unos cuatro kilómetros cuyas aguas alcanzan los 99,1 ºC —apenas una décima por debajo del punto de ebullición— en un lugar situado a más de 700 kilómetros de cualquier volcán activo y sin actividad magmática conocida. Cualquier animal que cae al agua muere en segundos y el vapor que despide es visible entre los árboles. Los pueblos asháninka y shipibo lo conocen como Shanay-Timpishka, que en quechua significa hervido con el calor del sol, y lo custodian como lugar sagrado encabezado por un chamán local.

El geotermólogo Andrés Ruzo lo estudió por primera vez en 2011 y demostró que su calor no procede de un sistema volcánico, como ocurre en Yellowstone, Islandia, Nueva Zelanda o Japón, sino de la energía geotérmica general del subsuelo. El agua de lluvia se filtra por rocas sedimentarias porosas, se calienta en profundidad y regresa a la superficie a través de fallas geológicas que concentran el flujo en un único cauce. Se trata de un rasgo geotérmico no volcánico controlado por fallas; los componentes por separado son comunes, pero su combinación a esta escala resulta excepcional.

En 2019, la microbióloga Rosa Vásquez Espinoza catalogó la vida extremófila del río, con organismos adaptados a condiciones de calor extremo no documentados en ningún otro ecosistema. Sus enzimas termorresistentes podrían tener interés en biotecnología, como ocurrió con las que hicieron posible la PCR. El lugar, sin embargo, carece de protección formal y sufre la presión de la deforestación: el trayecto desde Pucallpa se ha reducido de cuatro a tres horas en la última década. Ruzo creó el Boiling River Project para impulsar su conservación.