El reloj Atmos de Jaeger-LeCoultre: historia y funcionamiento

Fuentes: The Atmos clock: how a temperature-driven timepiece has run since 1928

El Atmos es un reloj mecánico de sobremesa fabricado por Jaeger-LeCoultre desde 1928 que se caracteriza por su movimiento casi perpetuo, alimentado por las variaciones de temperatura ambiente. En su interior, una cápsula hermética rellena de cloruro de etilo reacciona a los cambios térmicos: cuando la temperatura sube, el gas se expande y, cuando baja, se contrae, moviendo un fuelle metálico que enrolla el muelle principal. Una diferencia de un solo grado Celsius basta para mantener el reloj en marcha durante 48 horas, de modo que no requiere cuerda manual y puede funcionar durante décadas sin intervención humana. El mecanismo original de los años treinta utilizaba mercurio, sustituido a partir de 1936 por el fuelle de gas actualmente en uso. A lo largo de las décadas, el Atmos ha evolucionado a través de varios calibres: el I (basado en los prototipos Reutter), el II (primer modelo seriado con fuelle de gas, a partir de 1939), el III (calibre 519, con la producción creciente hasta 10.000 unidades en 1951), las series especiales IV (calibres 522 y 532), el V (calibre 526, conocido como Baby Atmos por su tamaño reducido y usado como regalo de Estado y corporativo), el VI y el VIII (calibre 528/1, el más producido hasta hoy). El modelo fue rediseñado en 1983 con el calibre 540, de placas más finas, e incorporó por primera vez una complicación: la fase lunar, en el calibre 544. Jaeger-LeCoultre mantiene ediciones limitadas como Atmos Jubilee, Prestige y Opera, basadas en el diseño original de los años treinta.