El Reino Unido afrontará desde este fin de semana una nueva ola de calor, la tercera del año, con temperaturas que podrían superar los 30 °C y alcanzar los 33 °C en el sur y el sureste de Inglaterra, según las previsiones meteorológicas. El domingo será el día más suave, pero los termómetros irán ascendiendo a partir del lunes y tocarán techo a mediados o finales de la próxima semana. Los registros más altos se concentrarán en el sur y el este de Inglaterra, donde se rebasarán holgadamente los 30 °C; en el noreste inglés y el este de Escocia se llegarán a valores de entre 25 y 28 °C. En cambio, el oeste del país —Lancashire, el Lake District, el oeste de Escocia e Irlanda del Norte— quedará bajo una brisa atlántica que limitará las máximas a 20-24 °C. Aunque el episodio se prolongará más que la histórica ola de junio, no se espera que iguale sus récords. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido ha emitido alertas sanitarias amarillas por calor para seis regiones inglesas, vigentes entre el mediodía del sábado y las 20:00 BST del 11 de julio. Meteorológicamente, una dorsal del anticiclón de las Azores se extenderá sobre las islas británicas desplazando el jet stream hacia el norte, lo que favorecerá un patrón estable, seco y soleado.
