El gobierno del Reino Unido ha aprobado la producción de gas en el campo Jackdaw, situado a 241 km al este de Aberdeen, tras un intenso debate sobre su impacto ambiental y económico. La primera extracción podría comenzar a finales de este mes, lo que permitiría calentar millones de hogares y proteger cientos de empleos. El primer ministro Andy Burnham defendió la decisión, mientras que la secretaria de Energía, Miatta Fahnbulleh, aclaró que no reducirá las facturas de energía este invierno, aunque sí minimizará el uso de combustibles importados de alta emisión.
Jackdaw, operado por la joint venture Adura (Shell y Equinor), proporcionará aproximadamente el 6% de la producción de gas del Reino Unido, suficiente para alimentar 1,4 millones de hogares. El gas se procesará en la plataforma Shearwater y se transportará al terminal de St Fergus. El gobierno estima que el proyecto aportará 2.900 millones de libras a la economía durante su vida útil de 11 años. Sin embargo, activistas ambientales y organizaciones como Greenpeace y Oxfam han criticado duramente la aprobación, argumentando que contradice los compromisos climáticos y no mejorará la seguridad energética. La Corte de Sesión de Edimburgo había ordenado previamente a las empresas que elaboraran nuevas evaluaciones de impacto ambiental antes de iniciar la producción, una decisión que el gobierno considera compatible con sus objetivos de neutralidad de carbono para 2050.
