El regreso del sarampión obliga a familias de niños inmunodeprimidos a elegir entre escuela y seguridad

Fuentes: Measles Outbreaks Are Forcing Immunocompromised Kids to Make Impossible Choices

El resurgimiento del sarampión en Estados Unidos, con cerca de 3.000 infecciones confirmadas en 2026 —la cifra más alta en 35 años— y dos muertes registradas en Pensilvania al inicio del curso escolar, está obligando a familias con hijos inmunodeprimidos a tomar decisiones extremas sobre la asistencia a la escuela. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estiman que el 2,6 % de los niños estadounidenses tiene el sistema inmunitario comprometido, ya sea por causas genéticas o por tratamientos como la quimioterapia.

En el condado de Chester (Pensilvania), donde la cobertura de vacunación ha caído por debajo del umbral del 95 % necesario para la protección comunitaria, Victoria Schiano, cuyo hijo de 10 años sufre una enfermedad mitocondrial y no puede vacunarse, ha decidido restringir sus actividades extraescolares y contempla retirarlo del colegio si se confirma un solo caso. La familia ya recurrió a la educación remota durante la pandemia.

En Carolina del Sur, donde un brote en el condado de Spartanburg dejó cerca de 1.000 contagios y 21 hospitalizaciones —el 91 % en menores—, Amalia ha matriculado a su hijo de 16 años en enseñanza online y valora mudarse por el clima antivacunas y la hostilidad hacia las mascarillas. Otra madre, Cortney, limita los viajes a la zona del brote solo a las citas médicas, sin paradas intermedias. Su hija Grace, de 17 años, dejó de usar mascarilla en el instituto por miedo al acoso, aunque la familia preferiría mantener esa protección.