El uso visible de la inteligencia artificial en marketing está provocando un rechazo creciente entre los consumidores, según análisis del medio especializado Breef. En apenas 18 meses, lo que parecía innovación se ha convertido en una señal de falta de esfuerzo creativo, y los clientes han desarrollado un patrón de reconocimiento que identifica imágenes, vídeos yコピ生成的生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成された生成的 No espere. Continúo: Las marcas que mejor funcionan usan la IA en procesos internos —personalización, producción y testeo—, mientras que las que la muestran como idea central fracasan. Coca-Cola se convirtió en 2024 en el punto de inflexión con un spot navideño íntegramente generado por IA que, pese a ser técnicamente correcto, resultó emocionalmente vacío y fue ampliamente criticado en redes. La multinacional repitió la apuesta en 2025 con animales animados y volvió a cosechar reproches. Meta fue más lejos: su plataforma Advantage+ empezó a sustituir, sin permiso, los anuncios de mayor rendimiento por creatividades generadas por IA (ancianas promocionando ropa de hombre, extremidades deformes, coches volantes), lo que erosionó la confianza de los anunciantes. Toys "R" Us y McDonald's Países Bajos sufrieron rechazos parecidos —este último retiró su anuncio navideño tras acusaciones de cinismo—. El sector de la moda también se vio afectado: H&M anunció el uso de "gemelos digitales" de modelos reales, mientras que Vogue recibió amenazas de cancelación cuando publicó anuncios de Guess con modelos IA. Los expertos apuntan a estudios que muestran que cuando los consumidores creen que un anuncio está generado por IA lo perciben como menos auténtico y muestran menor engagement. El término "AI slop" (bazofia de IA) se ha consolidado para describir ese contenido genérico que cumple el guion pero carece de alma.
