El rechazo al CGI y a la IA se convierte en el mejor marketing de 'La Odisea' de Nolan

Fuentes: El rechazo a la IA y el CGI se convierte en la mejor herramienta de marketing de 'La Odisea' de Nolan

Christopher Nolan ha convertido su apuesta por el cine analógico en el eje promocional de 'La Odisea'. La película se ha rodado íntegramente con cámaras IMAX de 65mm —algo inédito en un largo no documental—: cada equipo pesa más de 140 kilos, requiere una carcasa insonorizada y una carretilla elevadora para moverse, y fabricar la cámara cuesta entre 40.000 y 50.000 dólares. Solo 41 salas en el mundo pueden proyectarla en formato IMAX 70mm de 1,43:1, lo que ha generado críticas por elitismo pero también un fuerte efecto FOMO.

La estética física se extiende al vestuario, los platós y los efectos prácticos: Nolan rodó durante 91 días en Marruecos, Grecia, Italia, Islandia y Escocia, con barcos auténticos y capas de suciedad reales, para huir del acabado digital. En promoción, el director calificó la IA generativa de "caballo de Troya" y celebró el rechazo "rápido y masivo" del público joven a la peor cara visual del fenómeno, citando el éxito de cintas de bajo presupuesto y efectos prácticos como 'Obsession' o 'Backrooms'.

El artículo argues que la estrategia llega en el momento justo: mientras Disney presenta 'Vengadores: Doomsday' con una estética de puro CGI y sitúa la IA entre los tres pilares de su crecimiento, Nolan reivindica que lo analógico vuelve a ser sinónimo de ambición y lujo, y que ese contraste es ya la mejor publicidad de su película.