Brendan Carr, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de Estados Unidos, ha convertido su cargo en una plataforma de presión contra medios y番組 que ejercen su libertad de expresión. Desde el inicio del segundo mandato de Donald Trump, Carr ha amenazado a cadenas por sus coberturas y sus bromas sobre el presidente, y logró que ABC retirara brevemente a Jimmy Kimmel de su late night. The Verge considera que su objetivo declarado es debilitar la Primera Enmienda.
Una de sus principales apuestas es la votación del 6 de agosto para eliminar el tope nacional de propiedad en radiodifusión, que impide que una sola compañía posea emisoras que alcancen a más del 39% de los hogares estadounidenses. Carr argumenta que las redes sociales y el streaming hacen obsoleta esa regla, al permitir a los programadores nacionales llegar al 100% del país sin usar el espectro público. Además, ex funcionarios de la FCC de ambos partidos pidieron a un tribunal federal de apelaciones que obligue a votar la derogación de la política de distorsión informativa, que Carr invocó para presionar a ABC.
En el Congreso, los senadores Ted Cruz y Ron Wyden presentaron el proyecto JAWBONE Act, que permitiría a los ciudadanos demandar por daños a funcionarios que intenten coaccionar a plataformas o cadenas para eliminar contenido. La FCC también abrió una consulta sobre la calificación de programación infantil con personajes trans y no binarios y lanzó una investigación sobre la BBC por la edición de un discurso de Trump. Carr, tras declarar ante el Senado, sostuvo que sus amenazas a licencias nunca se refirieron a la cobertura de la guerra con Irán.
