El Proyecto GNU, a través de Jacob Bachmeyer y Richard Stallman, emite una advertencia a los desarrolladores de software libre para que eviten alojar sus repositorios en GitHub. El documento argumenta que la plataforma no es software libre, sino un servicio web que impone prácticas restrictivas y vulnera la arquitectura distribuida de Git. La crítica se centra en cuatro puntos principales: la promoción de licencias vagas y confusas, la dependencia de JavaScript no libre para la mayoría de las operaciones, la naturaleza de sus servicios como 'SaaS' (Software as a Service) y el intento de centralizar el sistema de control de versiones.
El texto señala que GitHub opera como un 'jardín amurallado' que limita la libertad del usuario mediante fricciones sutiles, como la integración continua obligatoria en sus servidores o la imposición de flujos de trabajo que atan a los usuarios a la plataforma. Además, se critica la falta de claridad en la gestión de licencias GPL, donde GitHub sugiere que copiar el texto de la licencia es suficiente, ignorando la necesidad de notificaciones en cada archivo. La herramienta GitHub Copilot es señalada como un servicio SaaS que genera riesgos legales y sociales, incluyendo la generación de informes de errores que saturan a los mantenedores de proyectos. Finalmente, se denuncia que GitHub subvierte la naturaleza distribuida de Git, convirtiendo una herramienta de software libre en un punto central de control que limita la autonomía de los desarrolladores.
