Este artículo muestra, paso a paso, el proceso de diseño del icono que faltaba para la aplicación Kommit, un cliente gráfico de Git, dentro del conjunto visual Oxygen de KDE. El autor explica que los iconos relacionados con Git suelen parecerse entre sí —nodos conectados y ramas en forma de diamante— y que inicialmente partió de ese lenguaje visual ya conocido, ajustándolo al estilo Oxygen.
Sin embargo, tras varias iteraciones, el icono fue derivando hacia formas más suaves y orgánicas, con mayor énfasis en el flujo de las ramas y sin limitarse a colocar una «K» dentro de un cuadrado. El diseñador describe los intentos fallidos y los hallazgos del proceso: desde un primer resultado que no funcionaba, pasando por pruebas con sombreado y líneas fluidas, hasta una versión más cuadrada que tampoco convencía del todo. Tras reducir el protagonismo del rojo y volver a un trazo tipo línea con líneas más gruesas, el autor dio con un resultado que califica como definitivo. El texto es una muestra de cómo la iteración y el descarte sucesivo llevan al resultado final en el diseño de iconografía para entornos de escritorio.
