Rich Seifert, uno de los ingenieros que participó en el desarrollo de la primera especificación Ethernet comercial (10BASE5, conocida como "thicknet" y estandarizada en 1983), ha revelado que el cable coaxial original se fabricó en el tono amarillo exacto de los Chevrolet Corvette de 1968 ("Safari yellow"). Según explicó en una charla del Vintage Computer Festival, el color se fijó deliberadamente para que los instaladores distinguieran el cable de red a simple vista entre el resto de cableado tendido por techos y falsos techos, incluidos los eléctricos.
En aquella época, conectar un equipo a la red requería un sistema llamado "vampire tap", que perforaba la funda del cable coaxial para morder el conductor interno. Taladrar un cable eléctrico por error podía resultar peligroso, por lo que Seifert decidió hacerlo lo más visible posible, más allá de su preferencia personal por el amarillo. La propia especificación 10BASE5 acabó recogiendo ese color como obligatorio en la funda del cable.
El grueso "thicknet" fue sustituido a finales de los 80 por el "thinnet" (10BASE2), más barato y manejable, y después por el par trenzado 10BASE-T, del que derivan las generaciones actuales: 100BASE-TX, 1000BASE-T y 10GBASE-T, esta última capaz de alcanzar 10 Gbps. Montar un controlador de red en los 80 costaba unos 3.000 dólares y consumía alrededor de 60 vatios por equipo.
