El Ministerio para la Transformación Digital implementará el 17 de octubre un nuevo sistema de numeración que asignará el prefijo 400 a todas las llamadas de carácter comercial en España. Esta medida, establecida en una resolución publicada en el BOE en abril, busca frenar el spam telefónico y los fraudes mediante la identificación clara del origen de las llamadas comerciales. A partir de esa fecha, solo los números de nueve dígitos que comiencen por el 400 serán válidos para fines comerciales, lo que impide a las empresas utilizar otros prefijos para contactar con clientes o realizar llamadas de seguimiento.
La iniciativa se enmarca en la Ley de Servicios de Atención a la Clientela, que exige una separación estricta entre las líneas comerciales y las de atención al cliente. El ministro Óscar López ha aclarado que los usuarios no podrán devolver llamadas recibidas desde el prefijo 400, ya que este solo permite el contacto comercial inicial. Esta restricción busca evitar el uso de la técnica de la 'llamada perdida', que obligaba a los usuarios a marcar de vuelta para confirmar el contacto. Además, la medida facilita la detección de estafadores que utilizan el spoofing de identificador (CLI spoofing) para suplantar la identidad de operadores o bancos, ya que el prefijo 400 es exclusivo para el sector comercial.
La CNMC supervisará el cumplimiento de la norma, que otorga a los operadores seis meses para adaptar sus redes. Las sanciones por incumplimiento se regirán por la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, con multas que pueden alcanzar hasta un millón de euros. Aunque el Registro de Alias impulsado por la CNMC ha reducido los mensajes fraudulentos, la transición técnica y la posible evasión internacional de los estafadores representan desafíos pendientes para la eficacia de esta regulación.
