El consejero delegado de Micron, Sanjay Mehra, advirtió durante la presentación de los últimos resultados de la compañía que el precio de la memoria continuará al alza al menos hasta 2028, impulsado por la demanda sin precedentes de componentes de hardware para inteligencia artificial. Mehra reconoció que la IA ha provocado una "transformación estructural" en la industria de semiconductores para la que el sector no estaba preparado. La combinación de demanda elevada, oferta insuficiente y la necesidad de levantar fábricas que cuestan cientos de millones de dólares y tardan más de un año en operar a pleno rendimiento explica la situación actual.
La IA requiere más memoria que las configuraciones tradicionales en centros de datos, teléfonos, ordenadores y automóviles, lo que sostiene la presión sobre los precios. Según el directivo, la oferta no logrará equilibrarse con la demanda durante 2026 y 2027, por lo que se esperan subidas adicionales que afectarán al mercado de consumo. Micron construye una fábrica en Idaho que no entrará en producción hasta mediados de 2027, y los fabricantes chinos tardarán entre seis y doce meses adicionales en operar sus nuevas instalaciones.
La crisis afecta no solo a la RAM, sino también a la VRAM y la memoria NAND Flash, que comparten líneas de producción. Los fabricantes pueden reasignar capacidad entre ellas según rentabilidad, una práctica que ya provocó tensiones previas en el sector.
