El plan de Hegseth para tropas con "alta T" se basa en pseudociencia

Fuentes: Pete Hegseth’s Plan for ‘High T’ Troops Is a Junk Science Fever Dream

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ha anunciado un programa de cribado anual de testosterona para todos los militares de 30 años o más, con la posibilidad de que los menores de esa edad se sometan voluntariamente a las pruebas. Si los niveles se consideran bajos, se ofrecerá terapia de reemplazo hormonal (TRT) como opción voluntaria. Hegseth defiende que la medida mejorará el rendimiento, la resiliencia y la salud a largo plazo de los uniformados y que no supone una "mejora artificial", sino una optimización de sus capacidades naturales.

La endocrinóloga Adrian Dobs, de la Universidad Johns Hopkins, considera la propuesta "muy sorprendente" y advierte de que diagnosticar el hipogonadismo masculino es extraordinariamente complejo: los niveles de testosterona varían según el tipo de análisis, la hora del día —más altos por la mañana— y circunstancias como el estrés físico crónico, la pérdida de peso o el regreso de despliegues. Además, la práctica médica estándar exige identificar y tratar primero cualquier causa subyacente —enfermedad renal, hepática o diabetes— antes de recurrir a una intervención hormonal.

Dobs señala que la TRT no prolonga la vida ni mejora la cognición, como alega Hegseth sin aportar pruebas, y comporta riesgos: atrofia testicular, caída de la fertilidad —no siempre reversible— y aumento del grosor sanguíneo que obliga al corazón a un mayor esfuerzo. La experta lamenta que la iniciativa ignore estos datos y la sitúe en la órbita de la corriente MAHA y divulgadores como Joe Rogan y Robert F. Kennedy Jr., este último empeñado en retirar las advertencias de la FDA sobre los efectos cardiovasculares del tratamiento. El Pentágono no ha detallado qué investigación científica sustenta el plan ni si las mujeres serán evaluadas.