Una gata llamada Jeeves ha aprendido a tocar un pequeño piano dispensador de comida para conseguir premios. El instrumento, llamado Pet Piano, combina un comedero automático inteligente con un teclado de algo más de una octava. Cada vez que Jeeves pulsa una tecla, el aparato libera una golosina. Con el tiempo, la gata compone pequeñas melodías de ocho notas para obtener su recompensa.
El adiestramiento fue relativamente sencillo gracias al modo de entrenamiento de la aplicación móvil que acompaña al dispositivo, que incrementa progresivamente el número de pulsaciones necesarias para obtener comida. El truco inicial consistió en colocar un premio sobre una tecla para que Jeeves asociase la pulsación con la recompensa. Una vez establecida esa conexión, la gata aprendió por sí sola.
El Pet Piano permite programar las raciones y limitar la ingesta del animal, una función pensada para gatos con tendencia al sobrepeso. También ofrece enriquecimiento ambiental para mascotas que pasan mucho tiempo solas en casa. El artilugio ha sido creado por un creador de YouTube dedicado al adiestramiento felino.
La autora describe con humor el comportamiento de Jeeves: cuando algo la altera —como que su dueña se levante del sofá o vaya al baño por la noche—, la gata busca consuelo tocando el piano, presumiblemente para acceder a la comida. El texto reflexiona sobre lo que la música puede significar para un gato y por qué unas veces varía la secuencia de notas y otras se limita a repetir la misma tecla.
