El pelo de un oso disecado de 120 años ayuda a luchar contra el furtivismo

Fuentes: Museum taxidermy bear helps tackle wildlife crime

Una estudiante de doctorado de la Universidad de Staffordshire está analizando el pelo de Boris, un oso pardo disecado de 120 años del Museo de Chelmsford, para desarrollar métodos forenses que permitan identificar restos animales en investigaciones sobre tráfico y caza ilegal de fauna silvestre. Hayden Leigh compara las características microscópicas del pelo —cutículas, capas internas y ADN— con el objetivo de crear una alternativa más económica y fiable al análisis genético a la hora de perseguir el furtivismo, que amenaza a los osos pardos en países como Rumanía, Bulgaria y Rusia. Antes de que el museo accediera a colaborar, la investigadora contactó con alrededor de 30 zoológicos y museos. Según Leigh, las muestras de taxidermia son más accesibles y éticas que las obtenidas de animales vivos, ya que permiten examinar pelo auténtico sin molestar a ejemplares en su hábitat. La concejala Jennie Lardge, responsable de cultura y ocio del Ayuntamiento de Chelmsford, calificó de «maravilloso» que el legado de Boris sea contribuir a proteger a otros animales de la caza ilegal y destacó el valor científico de las colecciones históricas de taxidermia en 2026.