El concepto de 'Two Sleeps' (Dos Sueños) describe un patrón de sueño histórico que predominó en las sociedades agrarias mediterráneas antes de la revolución industrial y la generalización de la iluminación artificial. A diferencia del sueño continuo de ocho horas que consideramos estándar hoy en día, nuestros ancestros dormían de forma polifásica, adaptando sus patrones de descanso a los ciclos naturales del sol y las estaciones del año. En verano, este patrón se manifestaba como la conocida siesta: la intensidad del sol de medio día hacía imposible trabajar al aire libre, por lo que las personas detenían sus actividades, compartían con familia, almorzaban y dormían una siesta reparadora. Luego retomaban el trabajo en las horas frescas de la tarde y prolongaban su jornada hasta bien entrada la noche. En invierno, el patrón se invertía: dormían al atardecer, despertaban a media noche para atender el fuego y realizar tareas domésticas, y volvían a dormir hasta el amanecer. Este enfoque dual dividía el descanso en dos periodos distintos según la época del año, en contraposición directa con el horario rígido de 9 a 5 que surgió con la industrialización y que fuerza a las personas a vivir sincronizadas con un reloj artificial en lugar de con los ciclos naturales. En Grecia aún persisten restos de estas prácticas: el horario comercial tradicional divide la jornada laboral en dos bloques con un periodo de descanso al medio día, manteniendo vivo un sistema que prioriza el bienestar sobre la productividad constante. El autor argumenta que este tipo de descansos adaptativos representan una forma superior de organizar el día humano, y advierte sobre el riesgo de optimizar estas tradiciones ancestrales en favor de una eficiencia robotizada que desconecta al ser humano de los ritmos climáticos y estacionales para los cuales está biológicamente diseñado.
El patrón de sueño bifásico que practicaban nuestros ancestros antes de la luz eléctrica
Fuentes:
The Two Sleeps
